14 ene 2010
EL VERDADERO TERREMOTO EN HAÍTI
Publicado por M.AR.CH(chomskito) en 16:13:00 0 comentarios
Etiquetas: Actualidad
23 dic 2009
El Perú avanza, sin Carranza
El súbito reemplazo de Luis Carranza por Mercedes Aráoz en el MEF lleva a algunas consideraciones:
º Que Alan García está asado por la incapacidad del Estado de inyectarle dinero a una economía todavía amenazada por la crisis. Carranza termina dejando el MEF por causas parecidas a las que llevaron a retirar a Luis Valdivieso.
◗ Que García está decidido a darles a las necesidades de la política un lugarcito al lado de la ortodoxia económica, y eso significará mano menos libre para la próxima titular del MEF, si bien harto ortodoxa ella misma.
◗ Aráoz en el MEF significará una ministra promotora de la producción y de la inversión, probablemente en el estilo de roadshow proactivo que le ha dado muchos de sus éxitos en sus dos anteriores carteras.
◗ Podría resultar que Aráoz, más cercana a García, sea mejor ministra para la recuperación anunciada para el 2010 en el Perú que para un recrudecimiento de la crisis mundial y sus efectos dentro del país.
◗ En esta gestión los viceministros (hacienda, economía) tendrán más importancia que con Carranza, que era un profesional del MEF. Sería clave mantener a José Arista para una transición en el complicado viceministerio de hacienda.
◗ Para las relaciones con el BCR Aráoz promete mejor química, o por lo menos alguna química. Con Carranza había un virtual tabique entre las dos instituciones, que terminaba traduciéndose en una relación estítica con el gasto.
◗ Es probable que a pesar de los servicios rendidos por ella, el empresariado quiera abrir un ciclo de conversaciones para cerciorarse de que no hay en camino cambios imaginativos o sorpresas incómodas. Más por García que por Aráoz.
◗ La primera tarea de Aráoz probablemente sea demostrar que gastar e invertir más dinero público es un tipo de decisión perfectamente compatible con la voluntad política, y no un deus ex machina.
El método elegido para salir de Carranza revela un conocimiento de la persona: una ley de exoneración para actividades ubicadas por encima de los 3,400msn fue promulgada por Palacio sin consulta previa al MEF.
Para Carranza, que en su pasada gestión presentaba su renuncia cuando se empezaba a hablar de cambios en el bloqueador del gasto llamado SNIP. Previsiblemente, esta vez reaccionó de la misma manera.
Al momento de escribirse estas líneas todavía no circulan versiones sobre el reemplazo de Aráoz en el ministerio de la Producción [ver página 3]. Una posibilidad es que Rafael Rey vuelva a ese ministerio, de donde quizás nunca debió salir.
Pero es más probable que el espacio que deja Aráoz sirva para calmar a alguna de las varias figuras apristas ansiosas de fajín. Por ejemplo las que la semana pasada armaron el cuento de los ministros cansados que querían partir.(Mirko Lauer)
Fuente: La República, Mié, 23/12/2009 - 22:32
Publicado por M.AR.CH(chomskito) en 10:14:00 0 comentarios
Etiquetas: Actualidad
24 nov 2009
AGENDA:
AULA 3B
Publicado por M.AR.CH(chomskito) en 0:25:00 0 comentarios
Etiquetas: Actualidad
17 nov 2009
Aparte de mí estos Vocales por CÉSAR HILDEBRANDT
Nuestra historia ha demostrado que, en el campo de la guerra, el amor, y claro la mediocridad, todo se vale.
Bueno este artículo publicado por CÉSAR HILDEBRANDT relexiona sobre ello.
A mí lo que me parece atroz es que usen a Vallejo como pretexto para irse a París a cuenta de una entidad cien veces litigada por no pagar beneficios sociales a sus despedidos.
Que una universidad se llame Alas Peruanas ya es extravagante. Pero que dos vocales supremos se vayan a París para hablar del poeta a cuenta de la universidad de los cien juicios –y que viajen con sus esposas- es simplemente pícaro.
Pobre Vallejo, qué tendrá que ver con estos sinvergüenzas.
Vallejo fue una de las más típicas víctimas del Perú.
Acusado de provocar un incendio durante unas jornadas de lucha social en Santiago de Chuco, su tierra natal, es encarcelado por lo menos tres meses en una cárcel de Trujillo.
Después de publicar, ante la indiferencia general o la hostilidad manifiesta de la crítica, “Los heraldos negros”, “Trilce”, “Escalas melografiadas” y “Fabla salvaje”, se va a París en 1923. Jamás regresará. Ni muerto.
No es que la pasara muy bien en París. La miseria –ese perro rabioso- lo perseguirá siempre.
En 1924, un año después de llegar a París, Vallejo enferma gravemente y tiene que ser operado. Una hemorragia intestinal ha estado a punto de matarlo.
Le escribe entonces, desde un hospital de la caridad, una carta a su gran amigo Pablo Abril de Vivero:
“Hay Pablo en la vida horas amargas, de una negrura negra y cerrada a todo consuelo. Hay horas mucho más siniestras que la propia tumba. Yo no las he conocido antes. Este hospital me las ha presentado y yo no las olvidaré...”
Negado para toda ambición, para todo sentido práctico de la vida y para todo asomo de autobombo, Vallejo se instalará en la bancarrota permanente igual que otros se acomodan en un chalé.
Alguna vez Gerardo Diego, su amigo, contará que Vallejo no tenía ni para el metro. Y Juan Larrea abundará en conmovedores detalles sobre ese estado de pobre vocacional y romántico sin concesiones.
Suficiente ha tenido Vallejo en el norte del Perú trabajando, como empleado administrativo, en la esclavista hacienda azucarera “Roma”, donde aprendió a compadecerse. Allí se le terminó la breve dosis de pragmatismo con que vino al mundo.
Vive de cachuelos, de traducciones ocasionales, de colaboraciones mal y tardíamente pagadas, de éxitos editoriales –como el de “Rusia en 1931”- que no dan dinero. No hay premios que lo socorran ni negocios que lo llamen. Vive al límite.
Encima, en ese mismo año de 1931, la policía política francesa lo señala como agente comunista y ordena su expulsión.
Se va a España con Georgette Phillippart. Allí asiste al nacimiento de la segunda República española. Se inscribe en el Partido Comunista de España. Ha roto con el Apra para siempre.
En 1932 regresa a París en secreto. Las cosas están tan duras que Georgette vende lo único que tiene –su pequeño piso de la rue Moliere-. A partir de ese momento la pareja vivirá en hoteles cada vez más sombríos.
Escribe y publica en revistas mayores y menores. Pero un intento de publicar su obra poética resulta fallido.
La agresión fascista en contra de la República española lo sacude en 1936. Y en 1937 ya está en Valencia, en el Congreso de Escritores que se pronuncia en contra de esa corriente que ha encumbrado a Hitler en Alemania, a Mussolini en Italia, al militarismo chauvinista en Japón y que está a punto de entregar España a las fauces falangistas.
Ese es el año en que termina “Poemas Humanos” y “España, aparta de mí este cáliz”.
En 1938, el día de viernes santo, Vallejo muere a los 46 años. Todo ha empezado con una fatiga banal. El médico que lo atiende en la clínica Villa Arago, adonde lo han llevado funcionarios de la embajada peruana en París, no sabe qué decir.
Vallejo morirá sin causa aparente. Los tantos años de pobreza han hecho también su trabajo. Sólo después, muchos años después, Georgette hablará de un paludismo rebrotado -diagnóstico que más parece un pretexto para escamotearnos la verdad: Vallejo pasaba hambre y su organismo estaba muy debilitado cuando lo internaron-.
Lo entierran en el cementerio de Montrouge. Sólo en 1970, sus huesos irán a parar adonde él había querido: a Montparnasse.
De modo que esta es, simplificada casi hasta la impertinencia, la dura vida de Vallejo en París.
Por eso es que una ira veteada de desprecio me sube a la cabeza y al corazón cuando pienso que un par de buscones van a París, con toga e impostura, a hablar de quien no saben y a citar a quien no debieran ni rozar.
.
Publicado por M.AR.CH(chomskito) en 0:22:00 0 comentarios
Etiquetas: Actualidad
26 oct 2009
César Hildebrant - El aborto del tribunal
Está probado que la píldora del día siguiente impide la concepción porque engrosa el moco cervical y altera la ovulación. De modo que el espermatozoide busca sin suerte y no se empareja con nadie. No hay “boda microscópica”.
Eso lo dice la Organización Mundial de la Salud, lo confirman las pruebas de laboratorio y lo aseguran todos los médicos serios a los que se puede consultar.
Sin embargo, el Tribunal Constitucional, al que tenemos hasta en la sopa, ha decidido meterse ahora en el endometrio y en el moco para decirnos que “no está probado” que la píldora en cuestión “no sea abortiva”.
Bueno, tampoco está probado que los magistrados del TC no sean idiotas.
Porque hay que tener algo de idiota para desacreditar a la institución a la que se pertenece.
Y no me refiero sólo a la “sentencia” de ayer –sentencia que contradice una del 2006, año en el que el mismo tribunal declaró que sí era legítimo que el ministerio de Salud repartiera gratuitamente la píldora del día siguiente-.
Me refiero a los aberrantes fallos con los que el TC, politizado por el mecanismo del nombramiento de sus miembros, ha excedido largamente su jurisdicción, o ha lesionado derechos individuales, o ha interpretado, bajo presión, de un modo arbitrario, la propia Constitución.
Todos recordamos las sentencias del TC respecto del carácter inamovible de los beneficios de la ley pensionaria 20530 debido a que la casi totalidad de sus miembros disfrutaba de sus beneficios.
Todos hemos visto lo que pasó en el caso de Antauro Humala, donde el TC, bajo presión directa del aparato de coerción del Estado, hubo de modificar una propia sentencia gracias al cambio repentino de parecer de uno de sus integrantes.
Juristas como Aníbal Quiroga, de cuya conducta política se puede discrepar pero cuyos conocimientos académicos resultan indiscutibles, han recordado en un ensayo casos vergonzosos como aquel en el que el TC emitió, desde su página web, dos sentencias contradictorias con la firma del mismo ponente (fue el 18 de febrero del año 2005).
Y ya no hablemos de aquel famoso caso en el que un TC conducido por sonámbulos se atrevió a pronunciarse sobre una ley ya derogada (la ley 28577, que versaba sobre el cómputo de carcelería en los casos de arresto domiciliario).
El TC nació para proteger la Constitución.
La Constitución vigente no dice que seamos un estado confesional católico. Dice que “dentro de un régimen de independencia y autonomía, el Estado reconoce a la Iglesia Católica como elemento importante en la formación histórica, cultural y moral del Perú, y le presta su colaboración”.
Pues ese artículo –el 50- ha sido zarandeado por el TC, asustado por la sotanería intransigente, la hipocresía arzobispal y la canalla teocrática que considera a la mujer un vientre que pare y un animal de redil.
El TC, además, ha mentido al repetir el argumento de Luis Solari, que fue hasta sus oficinas a presionar, y de Rafael Rey, que hizo lo mismo y tuvo una encerrona con los magistrados que iban a fallar.
Y el único argumento de esos santos varones es la farsa de decir que la píldora del día siguiente es abortiva. Y que por eso lesiona aquella parte de la Constitución que establece: “El concebido es sujeto de derecho en todo cuanto le favorece”.
Pero sin concepción no hay concebido y, por lo tanto, no hay histeria farisea que gritonear.
Hay que ser un cruzado del Opus Dei, como Solari, o un fanático tensado por sus inhibiciones como Rey, para ver asesinato donde hay evitamiento e indignidad donde, precisamente, se ejerce el derecho de la mujer a pausar o no su fertilidad.
Hay cada día más razones para que revisemos los fundamentos de un Tribunal Constitucional que puede llegar a este nivel de ignara intromisión. Que puede, en suma, violar la Constitución “para defenderla”. Y que puede castigar a las mujeres pobres prohibiéndoles el uso de un recurso extremo que las pagantes podrán comprar en cualquier farmacia.
Y que puede sumarse a la puesta en escena de la Inquisición resurrecta.
La jerarquía católica es heredera de cientos de años de quemante intolerancia. Durante siglos la Iglesia que acoge a Solari y a Rey extirpó de la tierra, o torturó salvajemente, a concebidos de todos los matices y rangos sociales.
Esa oscuridad fungosa parece volver cada cierto tiempo a Lima. Viene con capirotes y rosarios y excomuniones solapadas.
Y viene a decirnos qué es pecado y qué no lo es, cuáles son las prerrogativas de la mujer respecto de su matriz, cuántos y qué debemos ser y por qué es diabólico usar condón, tomar píldoras, no parir a un ser anancefálico, usar espermicidas, o diafragmas, o dispositivos intrauterinos, o pastillas poscoitales.
No se trata de moral ni de cánones. Ni de teología ni de santidad. Ni de Evangelios ni de historia.
Se trata de poder, de autoridad, de control. Si controlas la reproducción, controlas lo más íntimo, el centro de la voluntad, la raíz de la autoestima. Controlas el rebaño.
Y el TC se ha prestado a todo esto. Qué vergüenza.
Publicado por M.AR.CH(chomskito) en 22:40:00 0 comentarios
Etiquetas: Actualidad


